domingo, 26 de julio de 2015

Viñeta: Los cambios en el programa económico de Podemos.

Con motivo del 18 de Julio el Movimiento por España lanza su manifiesto.


En el día de hoy presentamos este Manifiesto para todos los grupos afines, patrióticos et al. Es un programa de mínimos ante una amenaza máxima.

MANIFIESTO del 18 DE JULIO

Llamamiento a un nuevo alzamiento cívico para defender el Orden natural y el Orden moral cristiano de la subversión comunista y sionista.

Los abajo firmantes queremos un nuevo alzamiento ciudadano para volver a una España como Dios manda, a un Estado basado en el Orden Natural y en la Ley de Dios; es decir, en la verdad, en la justicia social, el bien común y los derechos fundamentales de la persona establecidos en el Decálogo y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Prolegómenos:

La subversión ha llegado hasta el fundamento mismo de la Humanidad; al Orden natural y al Orden divino. Y ese es un camino sin retorno. Es producto del marxismo cultural, de la antropología atea (ie. laica); es la subversión del orden natural de las cosas que genera terribles calamidades como la del Mar de Aral en la URSS. La soberbia politizada, la rebelión primigenia disfrazada de ideología. Eso es a lo que nos enfrentamos en última instancia en este momento, a lo mismo que se enfrentó Franco tal día como hoy hace 79 años: la subversión del orden natural de las cosas, de la misma naturaleza del ser humano y de toda la Creación. Ese es el frente de batalla. Ya no es sólo un problema local, nacional, es un problema espiritual de las fuerzas que luchan dentro del ser humano: la fuerza del bien y la fuerza del mal, la fuerza de la verdad y la fuerza de la mentira; la fuerza de la concordia y la fuerza de la discordia; la fuerza del respeto y la fuerza del odio. Esas son las fuerzas en lid en este momento en TODO el mundo, y es necesario tomar postura y elegir bando en esta batalla.

Para los agentes de la subversión, todo es discutido y discutible… menos los suyos. Todo lo que ha regido al mundo desde hace miles de años es, para ellos, discutido y discutible. Pero lo que no es discutido y discutible son SUS dogmas, SU voluntad: SU dogma de género, SU dogma eugenista, SU dogma histórico… todos ellos falaces y antinatura. Esos no son discutibles sino incuestionables y MUY punibles. Según ellos -los agentes del “nuevo orden mundial”-, el mundo va a funcionar mejor si se hace SU voluntad, en vez de la Voluntad del Creador, pero el resultado de SU experimento son más de 30 suicidios diarios en España, casi un millón de familias sin ingresos, corrupción generalizada, casi 3 millones de niños en la pobreza, amén de centenares de abortos diarios y otros tantos crímenes e injusticias de todo tipo.

El fin último del contubernio mundialista es sustituir el “hágase Tu voluntad” por el “hágase MI voluntad”; la ley del más fuerte, de los poderosos del mundo. Y esa voluntad incluye reducir la población a 550 millones de personas y someterlos a un orden luciferino, como ellos mismos reconocen.

Pero nosotros creemos que la única roca sobre la que puede fundamentarse un Estado es el Orden que ha regido el mundo civilizado desde hace miles de años, el Orden natural y el Orden moral cristiano que inspiró y guio la Cruzada de Liberación iniciada tal día como hoy hace 79 años: “Los ideales del glorioso Alzamiento Nacional fueron: la defensa de la civilización cristiana y patria; el restablecimiento del orden; la mejora del obrero y de las clases humildes; la propagación de la cultura hispana y la repulsión de las doctrinas marxistas y comunistas. Ha devuelto a España su tradicional sentido religioso, anulando la obra sectaria y masónica de la República”. 

Así pues, hacemos un llamamiento a las fuerzas de la vida, la verdad, la justicia, la libertad y la honradez a luchar unidas por defender la Naturaleza humana y divina del ser humano en España y a unir sus fuerzas en las próximas elecciones generales.

Madrid, 18 de julio de 2015

Movimiento por España
Página del Movimiento por España: https://movimientoporespanha.wordpress.com/

Viñeta: La educación "progre".

¡Zas! A Pedro Sánchez en tuiter por la corrupción del PSOE.

La bipolaridad del PSOE con la unidad de España.

sábado, 25 de julio de 2015

Santiago Apóstol, patrón de España.

Carta de un exalumno a Juan Carlos Monedero.

Estimado Profesor Monedero, usted no se acordará porque ya ha llovido mucho, como tampoco se acordará su compañera Bescansa, pero yo fui alumno de ustedes en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense.
Ahora que les veo en la televisión día sí y día también, subidos a la ola de la política que siempre ejercieron en las aulas, hace hasta gracia recordar los años de universidad cuando alguien te pregunta curioso “¿Y tuviste a Monedero?”
Ahora, con mi licenciatura bajo el brazo y trabajando fuera de España, en esa misma Bruselas en la que ha acabado su compañero “Pablo Iglesias” estoy haciendo más memoria que nunca, memoria histórica que dicen, y recuerdo el jarro de agua fría que fue llegar de Mallorca a Somosaguas. Sin haber cumplido aún dieciocho años y acompañado por mi padre paseé por los pasillos de aquel edificio con pinta de “cárcel” de los años 40, lleno de pintadas anarquistas y goras a ETA. Aquellas paredes en ladrillo vivo de las que malcolgaban carteles, te trasladaban a un barrio de navajeros en vez de a una Universidad que se dice puntera. Ni rastro del impresionante rectorado cuyas fotografías destacaban en el corcho de mi instituto palmesano mientras comprobaba mis notas de selectividad.
Y qué decir de La Moqueta, aquel enorme espacio muerto entre la cafetería y la biblioteca del que siempre emanaba una nube de maría poblado por veinteañeros bebiendo cerveza a las 9 de la mañana. Ahora brindan por su éxito señor Monedero.

Ahora que vuelvo a verle hago memoria y algo no me cuadra. Es usted (y sus compañeros) muy bueno en comunicación. Dan ustedes muy bien en cámara sin ser Pedro Sánchez y regatean como no lo hace ni Rajoy desde su plasma y mire usted, le confieso, si no le conociera le compraba por un par de meses, como muchos dicen que estarían dispuestos a hacer, solo para hacer una buena limpieza y librarnos de Tirios y Troyanos. “Pero como yo conocí el régimen que instauraron en la República Bolivariana de Somosaguas, no les puedo creer”. Porque, señor Monedero, lo que ustedes quieren hacer no es ni nuevo ni moderno, lo que ustedes quieren hacer llevan veinte años haciéndolo, no en Venezuela, sino mucho más cerca, en aquel pueblecito a las afueras de Madrid, su laboratorio.
Aún recuerdo una clase, no era usted el profesor, no se preocupe, en la que una estudiante de Erasmus francesa me comentaba indignada que durante su estancia en la Facultad “cada clase era un curso de adoctrinamiento comunista”. Yo sonreía y disimulaba porque no quería que me identificaran. Libertad de cátedra lo llaman algunos, pero usted sabe, como sé yo, que la represión no se ejerce solamente a punta de bayoneta. Y usted sabe, como sé yo, que en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, donde más debate y variedad ideológica debería haber, impera un régimen de extrema izquierda en el que “no se aceptan opiniones divergentes”.
Hago memoria y recuerdo como descubría, casi en la clandestinidad, que algunos compañeros votaban al PP. Era como una salida del armario. No era algo fácil de confesar en la facultad. Si se enteraba el profesor era mejor mantenerse callado y no protestar cuando una clase se tornaba en un mitin del PSOE, o de IU, o de Chávez. Incluso algunos de los pocos profesores de los que se podía sospechar cierta oposición al “régimen” se cuidaban muy mucho de no ser descubiertos. 
Quién me iba a decir a mí que había esquivado esa Universidad de las Islas Baleares tomada por los catalanistas para acabar en Madrid, en la mismísima Complutense, destinado a pasar al menos un lustro en el nido de la serpiente de ultraizquierda.
Hago memoria y recuerdo lo que me decían mis propios compañeros en mi afán por atravesar los piquetes para ir a clase un día de huelga, uno de tantos, una de tantas huelgas que no compartía y que según me decían las lecturas era un derecho y no una obligación. Recuerdo que lo que me decían y no era nada amable. Pero señor Profesor, la siguiente huelga, volví a cruzar los piquetes, con la piel más curtida y la barbilla más alta. “Así durante cinco años”. Hago memoria y recuerdo los comentarios despectivos por llevar bajo el brazo El Mundo o el ABC y, si al principio herían, acabé llevándolos por bandera, solo pa’ joder. Recuerdo también cómo los peores ministros de exteriores eran los del PP, y cómo la peor política económica era la del PP o cómo no había política social si había PP, ni había medio ambiente si había PP. No había vida si había PP. Era tal vuestra obsesión que todo aquello me hacía ser más del PP, y hoy entiendo que habría sido del Barça si ustedes hubiesen sido anti-barça, y habría sido vegetariano si ustedes hubiesen sido carnívoros, porque lo que ustedes me enseñaron en la Universidad es que tenía que ser todo aquello que ustedes no eran. Por eso Profesor Monedero, hoy tampoco soy del PP... no sé si lo pilla.
Aunque la de Políticas debería ser la facultad en la que más se debatiese. Y aunque las Ciencias Sociales destaquen porque no existe una verdad absoluta que en ciencias puras te diría que 1+1 es igual a 2, aunque sepamos que una teoría no sustituye a otra sino que dos o tres o cuatro teorías distintas coexisten e incluso se ponen en práctica a la misma vez en distintos sitios y aunque nos mientan diciendo que la universidad sirve para dotar al alumno de las herramientas suficientes como para discernir y sacar conclusiones fundamentadas, en su facultad solo existía una respuesta posible: la suya, la oficial.
Lo demás suponía ser señalado, increpado o incluso agredido físicamente (que le pregunten a Rosa Díez) cuando no sometido al riesgo del suspenso, a eternizar tu paso por la universidad y ver tu futuro profesional limitado. Con esos mimbres se entiende que la discrepancia se limitase a un guiño furtivo, una temeraria palmada en el hombro bien disimulada o una imprudente salida del armario ideológica en una noche de fiesta. Y mire usted, estimado Profesor, durante mis años en la Facultad de Políticas desarrollé una inmensa simpatía por todas las minorías reprimidas pues “quienes no éramos de los suyos éramos los negros en el apartheid, los gays en Irán o los intocables en la India.
Ustedes sin embargo eran los blancos, los fundamentalistas, los brahmanes que en la India eran los maestros, la casta más alta que salió de la boca de Brahmá”.
Ustedes han instaurado en la Facultad de Políticas un régimen en el que existe una casta dirigente y hegemónica, el profesorado que tiene en sus manos el futuro de los estudiantes, y una clase dominada, el alumnado, entre los cuales solo quienes piensan como los dirigentes se sienten lo suficientemente libres como para manifestarse y quienes no comulgan o bien se callan o bien se preparan para recibir los golpes. 
Ustedes, cuando no tenemos una sola universidad española entre las 150 mejores universidades del mundo. Ustedes, que abochornan a los estudiantes extranjeros que no se creen lo que ven ni lo que oyen y que luego lo contarán en sus países para vergüenza de todos. Ustedes qué tienen que ofrecerle al país aparte de miseria intelectual y económica.
“Eso, señor Monedero, cuando alguien se esconde y camufla porque la reacción del entorno es tan fuerte que sus consecuencias son inasumibles, cuando el que está abajo no se atreve a llevarle la contraria al que está arriba porque no hay garantías de que la lucha sea entre iguales, de que pueda aguantar el desafío ni afrontar los costes, eso es también represión”. Algunos otros valientes, como la estudiante francesa de intercambio, un día se levantan y le dicen al profesor lo que ningún alumno español se atreve a decirle, abandonando a continuación el aula para siempre entre risas e insultos de los propios compañeros mientras otros nos callamos y aceptamos el régimen porque en aquel momento es más lo que tienes que perder.
Eso pasaba cuando uno aún no había cumplido los veinte, pero ahora que mi futuro no está en sus manos, tengo la obligación de no callarme para evitar en la medida de lo posible que gente como usted, estimado Profesor Monedero, vuelvan a tener en sus manos el futuro de alguien.

viernes, 24 de julio de 2015

Ramón Espinar NO ha renunciado a su sueldo voluntariamente... Se lo han quitado.

No es oro todo lo que reluce. Podemos y él mismo llevan días presumiendo de su gesto de austeridad y dando lecciones cuando su renuncia tiene trampa: no ha sido voluntaria sino obligada. 

 


Tomó posesión de su escaño en el Senado hace una semana y el podemita Ramón Espinar, que es a su vez diputado en la Asamblea de Madrid, ha caído en el primer renuncio. Él y su partido.

Los de Pablo Iglesias emitieron el jueves pasado un comunicado en el que anunciaba a bombo y platillo que Espinar había renunciado a su sueldo de senador. En consonancia, decían, con la -supuesta- limitación de salarios que Podemos impone a sus cargos públicos: tres veces el salario mínimo interprofesional.

Es más. En los días siguientes el propio Espinar se paseó por las televisiones, de las que es un habitual, presumiendo de tal gesto de austeridad y de haber renunciado también a prebendas como el seguro de vida de la Cámara Alta o el bonotaxi.

Pero lo que no ha contado el senador más joven de España es que su renuncia no es voluntaria sino obligada. Así que tiene trampa.

La Ley Orgánica del Régimen Electoral General (la LOREG) establece en su artículo 155.4.b que los senadores designados por las comunidades autónomas, como es el caso de Espinar, "sólo podrán percibir la remuneración que les corresponda como senadores, salvo que opten expresamente por las que hubieran de percibir, en su caso, como parlamentarios autonómicos".

En otras palabras: el podemita estaba obligado legalmente a elegir entre el sueldo de diputado por la Asamblea de Madrid o el de senador. ¿Con cuál se ha quedado? Con el más cuantioso. Como decía aquel, una cosa es ser de izquierdas y otra muy distinta ser tonto.

Vayamos a las cifras. En la Asamblea de Madrid cobra 14 pagas de 3.503,46 euros brutos como diputado raso (de los que un 20% no tributa porque se consideran gastos de viaje) más el plus que obtenga cuando se constituyan las comisiones y sea designado algo más -que lo será-. Si le hacen portavoz de una comisión, por ejemplo, ingresará otros 846,97 euros, también en 14 pagas.

Por contra, en el Senado habría cobrado los 2.813,91 euros brutos en 14 pagas comunes a todos los senadores. Las matemáticas lo dejan bien claro.

Y hay una segunda trampa de Espinar: ha tenido que renunciar a su sueldo en el Senado, sí, pero no a las 12 pagas de 869,09 euros libres de impuestos de indemnización mensual como senador por la circunscripción de Madrid. A esa indemnización no puede renunciar, explican fuentes del Senado a El Semanal Digital.

No obstante además Ramón Espinar está obligado a comunicar por escrito a la Cámara Alta con qué sueldo se queda, en este caso con el de diputado autonómico. Y de momento no lo ha hecho. 

Su caso se suma al de dirigentes de Podemos que como Pablo Iglesias dicen sacrificar parte de su salario como eurodiputado para donárselo a sí mismo a través del programa La Tuerka o que directamente no aclaran a dónde va a parar esa parte que donan. Porque supuestamente todos donan lo que exceda de tres veces el SMI.